Entrar en el Palazzo Belmonte es como acceder a otro mundo: la magia inicia en el momento en que se ingresa al patio con su aire perfumado de rosa, madreselva y jazmín, las piedras de los muros casi invisibles escondidas bajo el verde de las plantas trepadoras, el único sonido es el de las cercanas olas del mar.
Sin embargo, en pocos minutos, el breve paseo a Santa María devuelve el huésped directamente al mundo exterior.
Historia, privacidad, naturaleza, tranquilidad, confort y elegancia se unen en una vacación de ensueño, donde la atmósfera que reina en cada espacio es la de una casa privada
Ocupando una posición única, a pocos metros del mar, el Palazzo Belmote es, sin duda alguna, uno de los secretos mejor guardados del Mediterráneo
La mejor amósfera de “Casa Privada” – “Mail con Sunday”