Es difícil encontrar una vista más emocionante de aquella que, en las jornadas más límpidas, se extiende hasta las islas de Capri e Ischia, que parecen levantarse de las aguas azules como si quisieran tocar el cielo.
Inolvidable el espectacular crepúsculo, como igualmente memorable es una cena a la luz de las velas en el restaurante del Palacio Belvedere, sentados bajo un cielo estrellado, escuchando el sonido de las olas que rompen en la playa subyacente y admirando el espléndido escenario del mar y de los titileos de las luces provenientes de Capri.
Románticas ceremonias civiles y religiosas se celebran en el patio histórico o en la capilla privada del palacio.
Para quien desee una ceremonia alternativa, se celebran bodas en la playa o en la isla privada de Licosa.
El planificador de bodas del palacio está a su disposición para garantizar un perfecto desenvolvimiento del gran evento.